Cuando el púgil norteamericano Deontay Wilder apareció en la escena boxística, muchos críticos estimaron que era la figura ideal para recuperar la supremacía del boxeo norteamericano en los pesos pesados.
Esa apreciación se acrecentó cuando conquistó el campeonato mundial de los pesados, versión Consejo Mundial de Boxeo –CMB-,tras vencer al haitiano nacionalizado canadiense, Bermane Stiverne, a quien se impuso por decisión en 12 asaltos el 17 de enero del 2015.
Hasta ese momento todas sus peleas habían sido ganadas por nocaut, un total de 32, y se le consideraba uno de los más grandes noqueadores de su generación e iba camino a convertirse en uno de los más fuertes pegadores de todos los tiempos en los pesados.
Ya como campeón, Wilder realizó 10 defensas exitosas del trono, nueve ganadas por la vía rápida, con cuya hazaña igualó el récord de Muhummad Ali en lo que respecta a cantidad.
Sin embargo, en su camino apareció el británico Tyson Fury,quien frenó ese ascenso. Primero empató con Wilder, luego lo venció dos veces por nocaut, en una gran trilogía.
A partir de ahí, comenzó el declive de Wilder, a niveles tales que, de sus últimas cinco peleas ha perdido cuatro, tres de ellas por la vía rápida.
Su última victoria ocurrió en octubre del 2022, ocasión en que noqueó en el primer asalto a Robert Helenius. Desde entonces su declive ha sido vertiginoso.
Reaparición…
Ahora, a sus 39 años de edad, pretende regresar. Su propósito es recuperar el trono universal de la categoría reina.
Y para eso ha diseñado un plan junto a sus manejadores que incluye tres peleas para este 2025 y posteriormente ir por la reconquista de la corona.
En efecto, su primer enfrentamiento lo será el 27 de junio y su rival de turno, su compatriota, el veterano pugilista norteamericano Tyrrell Hernden.
El duelo será en Wichita, Kansas, y Wilder, que ahora tiene récord de 43-4-1, con 42 de sus triunfos por la vía rápida, está comprometido a ganar.
Frente a Hernden, un boxeador de 37 años que tiene marca de 24-5,con 15 nocauts, Wilder podrá evaluar cuáles realmente son sus condiciones actuales y si en verdad tiene posibilidades de regresar a la cima.
Sin embargo, a juzgar por lo que se ha visto de Wilder en sus últimos combates sus perspectivas no lucen tan promisorias y lo que sí se reflejó es que más bien está para el retiro y que ya no tiene nada que buscar en el boxeo(además de sus señalados reveses frente a Fury, el chino Zhilei Zhang también lo noqueó, previamente el neozelandés Joseph Parker le ganó por puntos).
Esto así, porque esas salidas fueron bastante decepcionantes, en las cuales no fue ni la sombra del boxeador que exhibió en su mejor época.
Aunque, es justo señalar, que él atribuye esas derrotas a severas lesiones que sufrió en sus dos hombros, lo que entiende le restó en su rendimiento.