Por Domingo Hernández  

Se acerca la pelea entre los mexicanos Julio César Chávez Jr y Saúl –Canelo-Alvarez. La contienda, prevista para el venidero 6 de mayo, en Las Vegas, Nevada, cobra cada vez un mayor interés entre la fanaticada del boxeo en general, pero muy en especial la latinoamericana. Ambos boxeadores han intesificado su preparación, en aras de llegar en òptimas condiciones a la contienda. Empero, en lo que respecta a Chávez Jr, es prudente reconocer que posiblemente arribará al cuadrilátero con sus mejores condiciones en muchos años. Esto, porque esta vez tiene al frente de sus entrenamientos a uno de los más calificados y prestigioso entrenadores que ha dado el pugilismo mexicano y de toda América Latina. Se trata de Don Ignacio –Nacho-Beristáin, de vasta experiencia en estas lídes y quien ha tenido màs de 20 campeones del mundo en su haber,incluido Juan Manuel Márquez, cuádruple campeón mundial en pesos diferentes, su mayor obra junto a Ricardo –Finito-López, además de ser miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional. En otras ocasiones, Chávez Jr ha tenido inconvenientes durante su proceso de preparación, porque en cierto modo sus entrenadores de turno les han consentido algunos actos de indisciplinas y dejado que haga lo que les venga en ganas, situación que a la postre le ha perjudicado. Sin embargo, esta vez Beristáin ha asumido un control absoluto sobre los entrenamientos de Chávez Jr a niveles tales, que, recién tuvieron un encontronazo porque el hijo de la leyenda quería abandonar el campo de entrenamiento oficial que ha tenido desde que se anunció su pelea con “El Canelo”:El Centro Ceremonial Otomí. En este caso, se trata de un lugar situado a 3,200 metros sobre el nivel del mar en México, en donde se han entrenado grandes boxeadores para peleas importantes en interés de conseguir las mejores de sus condiciones. Chávez Jr, con palmarés de 50-2-1, 32 nocauts, quería suspender sus entrenamientos en el citado Centro para irse a Ciudad México y continuarlo allí. No obstante, Beristàin le respondió que no y que incluso sería capaz de abandonarlo si lo hacía. Entonces, Chávez Jr rectificó y decidió obedecer a Beristáin, quedándose en el lugar mencionado hasta el 28 o 29 de abril próximo, para posteriormente irse directo a Las Vegas. Ocurre que Beristáin entendió, y con sobrada razón, que si Chávez Jr se iba a otro lugar, en este caso Ciudad México, todo el proceso de entrenamiento que ha tenido en el Centro Ceremonial Otomí durante mes y medio se echaría a perder, porque en cierto modo el excampeón mundial mediano perdería el ritmo y la concentración y se caería su preparación, lo que haría vislumbrar un fracaso. Beristáin, un hombre que se las sabe “de todas todas” en el boxeo, está consciente, que en una buena o mala actuación de Chávez Jr, de algún modo u otro está envuelto su nombre y su prestigio como entrenador. De ahí el que Beristáin da la impresión de que quiere estar hasta el final y dar lo mejor de él junto a Chávez Jr y asumir un total control de su preparación para ser co-responsable de lo que pueda ocurrir en su gran desafío ante “El Canelo”, pero seguro de que hizo siempre lo correcto y que trató de prepararlo lo mejor posible. Se trata, sin dudas, de un gran profesional, de una persona que se entrega y que hace a cabalidad el trabajo que le corresponde. Ello, al margen de que las muchas libras que ha tenido que rebajar podría perjudicarle y subir débil al tinglado, es garantía de que Chávez Jr por preparación no fracasaría en el que posiblemente será su más grande reto como boxeador. Ya veremos. Volveremos con el tema. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de Beristáin, es oportuno decir que éste es el único entrenador mexicano en el Salón de la Fama del Boxeo Internacional con sede en Canastota, Nueva York, luego de haber sido entronizado en junio de 2011 al lado de Mike Tyson y Julio César Chávez. ¡Suena la campana! ¡Climmp! Pie: Julio César Chávez hijo, derecha, es entrenado por Ignacio –Nacho-Beristáin, de espalda. Fotos fuente externa. Pie: Ignacio –Nacho-Beristáin Pie: Saúl –Canelo-Alvarez